Ayuda a los afectados por la DANA del 29 de octubre de 2024

A partir de las inundaciones provocadas por la DANA del 29 de octubre de 2024, GEA Valencia se dispuso a ayudar a las personas y colectivos que resultaron damnificados por las catastróficas tormentas. Estas tareas se realizaron en colaboración directa con los Voluntarios de la Escuela de Filosofía Nueva Acrópolis, de modo que, a un grupo inicial de unos 70 voluntarios de tales asociaciones se pusieron a disposición hasta 300 personas más, que en la medida de sus posibilidades físicas, económicas o de tiempo, han estado ayudando interrumpidamente durante más de dos meses. Y también vinieron voluntarios de otras ciudades lejanas, como Cádiz, Málaga, Granada, Sevilla, Zaragoza, Bilbao, Barcelona o Madrid a colaborar durante varios fines de semana, a los cuales, se les dio comida y alojamiento en las propias casas de los voluntarios de GEA o NA.

Se iniciaron los trabajos desde el día posterior a la catástrofe; primero ayudando a subsanar desperfectos en las casas de personas conocidas a fin de que pudieran retornar a ellas; y de inmediato, creando turnos para llevar ropa y alimentos no perecederos a quienes no tenían medios propios. Los alimentos, ropa, medicinas y enseres donados por la gente de Valencia se almacenaron en las salas de la Escuela de Filosofía Nueva Acrópolis y todas las tardes se empaquetaban para llevar al día siguiente a diversos pueblos. Mientras tanto, todas las mañanas, otro grupo se dedicaba a la limpieza de barro en las calles y garajes, al bombeo de agua o retirada de escombros o materiales inservibles. Más tarde vinieron las ayudas a inmigrantes o el realojo de algunas familias a petición de los consulados o Ayuntamientos, tal como ocurrió en Paiporta, en la limpieza del Colegio público Auxias March o del Auditorio de la Banda Primitiva.

Esta colaboración con los Ayuntamientos y los Servicios Sociales de cada localidad fue primordial, en nuestro caso, para entregar alimentos a familias y personas realmente afectadas y sin medios de subsistencia, así como el realojo de familias y el aporte de elementos básicos para vivir. También se ha colaborado con las protectoras de animales, pues sus instalaciones habían quedado destruidas.

Y las tareas, seguirán durante meses a un ritmo menor y de modo más puntual, atendiendo necesidades.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*
*